20 cosas que quizá no sabías sobre el mundo de la literatura

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A continuación en Ortografía y literatura te presentamos una interesante lista con 20 cosas que quizá no sabías sobre el mundo de la literatura.

1. El primer cómic de la historia fue The Yellow Kid, de Richard F. Outcault, publicado en 1895. Introdujo el globo o “bocadillo” como una novedosa forma de hacer hablar a los personajes. Tal fue su éxito que, al aparecer simultáneamente en el New York World (de Pulitzer) y el New York Journal (de Hearst) dio lugar al término “prensa amarilla”.
2. Existen varias versiones apócrifas de El Quijote. La más conocida es la de Alfonso Fernández de Avellaneda, tituladaSegundo tomo del ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, que contiene su tercera salida y es la quinta parte de sus aventuras. No obstante, algunos investigadores apuntan a que su verdadero autor es Cristóbal Suárez de Figueroa.
3. El idioma jemer, oficial en Camboya, es el que presenta el alfabeto más largo del mundo, con 74 letras. La dificultad que esta numerosísima gama de sonidos presenta es compensada por una gramática mucho más sencilla que la de cualquier lengua romance.
4. La novela más larga de la historia se titula In the Realms of the Unreal y fue escrita e ilustrada por el artista marginal Henry Darger. Tardó siete años en completar sus 15.145 páginas, distribuidas en 15 inmensos volúmenes de texto denso.
5. Fue su editor el que convenció a Adolf Hitler de llamar a su libro Mein Kampf (Mi lucha). El título original era en realidad “Cuatro años de lucha contra la estupidez, las mentiras y la cobardía”.
6. En 1898, Morgan Robertson publicó la novela Futilitdad, que describía el hundimiento de un gran barco llamado “Titan” tras chocar contra un iceberg en su viaje inaugural de Londres a Nueva York, suceso que reproduciría el Titanic 14 años después. Además, “predijo” con casi total precisión las medidas y características del barco, el punto exacto del choque (a 740 km. de Terranova), el número de botes salvavidas y de víctimas, la velocidad del barco y el apellido del capitán, Smith. En IberLibro podéis conocer más serendipias literarias.
7. Según la RAE, las cinco palabras más empleadas en español son, por este orden: “de”, “la”, “que”, “el” y “en”, mientras que el sustantivo más usado, en el puesto 37, es “todo”.
8. Se cree que Leonardo da Vinci escribía de modo especular (como un espejo y de derecha izquierda) para no correr la tinta con la mano, ya que era zurdo. Esta razón podría ser más importante que la de querer cifrar sus anotaciones.
9. Según Forbes, la novela más vendida hasta la fecha es con mucha diferencia Historia de dos ciudades, de Charles Dickens, con más de 200 millones de ejemplares despachados desde su publicación en 1859.
10. Frank Baum, autor de El maravilloso mago de Oz, se inspiró para bautizar aquel reino en uno de sus archivadores, cuya etiqueta de ordenación alfabética indicaba “O-Z”. Además, dicho libro forma parte de nuestra lista de 10 libros que nunca imaginaríais que pudieran ser censurados.
11. Arthur Conan Doyle describió a Sherlock Holmes  como de “cuerpo enjuto, nariz aligueña y labios finos”. Nada que ver con la imagen popularizada del detective, con un gorro y una pipa que nunca fueron mencionados por el escritor.
12. Existe una versión en “Spanglish” de El Quijote. Ilan Stavans, mexicano de origen judío, tardó diez años en traducir sólo la primera parte, que comienza así: “In un placete de la Mancha of which nombre no quiero remembrearme”.
13. Cuando Los miserables fue publicada, Víctor Hugo se encontraba de vacaciones. Al no tener noticias de cómo estaba funcionando, el escritor telegrafió a su editor para preguntar cómo iba el libro con un mensaje muy escueto: “?”. La respuesta del editor fue: “!”. Además, se dice que dicha obra contiene la frase más larga jamás escrita en una novela, que puede alcanzar las 800 palabras según la traducción.
14. A la edición original de Moby Dick le faltaba el final. La última página del manuscrito original quedó tan perjudicada tras una travesía por el Atlántico que nunca llegó a la imprenta. Esto propició que los críticos arremetieran contra su final, que calificaron de “precipitado, oscuro y sin fundamento”. Años más tarde descubrirían que Ismael había sobrevivido al ataque de la ballena blanca. Además, la obra maestra de Herman Melville se llamó en su edición británica La ballena, por considerarlo la editorial un título más comercial.
15. Mark Twain nació el 30 de noviembre de 1835, dos semanas después del perihelio del cometa Halley. En su autobiografía escribió “Vuelve otra vez el año que viene [1910], y espero irme con él. No hay duda de que el Todopoderoso ha dicho ‘He aquí a estos dos excéntricos inexplicables, llegaron juntos, deben irse juntos’ “. Murió al día siguiente del nuevo perihelio, el 21 de abril de 1910.
16. Antes de la aparición de la imprenta, muchos libros no tenían separación entre capítulos, ni tampoco entre párrafos. Eso incluía a la Biblia, que antes no estaba dividida en versículos. El primero que empezó a estructurarla en capítulos fue Lanfranc, consejero de Guillermo el Conquistador, en el siglo XI. La división actual se debe a Stephen Langton, profesor de la Sorbona, que logró imponer en París su nueva estructura.
17. Volvemos con Sherlock Holmes, cuya célebre frase “Elemental, querido Watson”, jamás aparece en ninguna de las obras de Arthur Conan Doyle. Lo más cercano lo podemos encontrar en El sabueso de los Baskerville, novela en la que Holmes le dice a Watson: “Interesante, aunque elemental”.

18. El título de la novela distópica de Anthony Burgess, La naranja mecánica (A Clockwork Orange), se debe a un error en su edición. El autor la llamó “A Clockwork Orang” en referencia a un término malayo que significa “ser humano”, y la editorial dio por hecho que se trataba de una errata y lo cambió sin consultarle. Se debería haber llamado, por lo tanto, algo parecido a “El hombre mecánico”.
19. Retomamos a Víctor Hugo, que dejó a su muerte un legado de 50.000 francos para los pobres. Antes de ser enterrado en el Panteón de París, su ataúd permaneció varios días bajo el Arco del Triunfo, donde se dice que fue visitado por unos dos millones de personas.
20. Robinson Crusoe existió de verdad. Fue un marinero escocés llamado Alexander Selkirk, quien se vio obligado a sobrevivir en una isla durante más de cuatro años después de un presunto amotinamiento en su barco. Una vez rescatado, le relató la historia al escritorDaniel Defoe, que la utilizó para su célebre novela. Dicha isla se encuentra en el archipiélago Juan Fernández, en el Océano Pacífico, y fue bautizada como “Robinson Crusoe” en honor al personaje literario.

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